Fast Fashion: El fenómeno de la moda "pasajera"

En un mundo vertiginoso como es en el que vivimos ahora, los gustos y las opciones cambian rápidamente, sobre todo en cuestiones de moda y estilo. Por esta razón, las grandes multinacionales han encontrado en este contexto la mejor excusa para aumentar y promover una cultura de consumismo desenfrenado sobre el cual se han construido los cimientos de la moda fast fashion.

El concepto de la moda fast fashion, abarca todo un fenómeno que inicia desde la fabricación en inmensas cantidades de prendas a bajo costo, la mayoría con materiales de poca calidad y que por su puesto estén dentro de las tendencias actuales, hasta el estudio del comportamiento del mercado ante las modas pasajeras, que se instalan por un tiempo corto en los guardarropas de los consumidores y luego son desechados cuando pierden su valor social.

Es así, como miles de personas alimentan y expanden cada vez más a las industrias textiles que practican las controversiales estrategias que conlleva la moda fast fashion, las cuales, se benefician considerablemente con las ganancias adquiridas a través de la venta de una gran cantidad de prendas, que al final resultan ser producto de la imitación de ideas creativas y colecciones de diversos diseñadores de renombre.

Cuando se busca información por internet sobre cuál es la última tendencia de moda para mujeres, por ejemplo, se encontrarán seguramente una cantidad increíble de prendas que han sido fabricadas por grandes empresas como INDETEX, ZARA y H&M, promotoras de la moda fast fashion solo para esa temporada y con unos precios bastante llamativos, las cuales, algunos meses más tarde ya no estarán en tendencia y por lo tanto serán desechadas y dejadas en el olvido.

Lo cierto es que, detrás de la llamada moda fast fashion que a muchos les puede beneficiar por su actualidad y bajos precios, existe toda una maquinaria de explotación laboral comparable a la época de esclavitud, ya que estas grandes empresas emplean personas de países subdesarrollados en su mayoría de Asia para la fabricación de sus prendas, a costa de la escasez de trabajo y oportunidades de esos lugares para pagar salarios miserables de aproximadamente 3 dólares, como pago por extensas horas de trabajo que pueden llegar a durar alrededor de 14 horas y en condiciones deplorables.

Al mismo tiempo, la contaminación producida por la inmensidad de desechos y materiales tóxicos que generan estas fábricas textiles funcionando bajo las premisas de la moda fast fashion, se ha convertido en un verdadero problema ambiental, ya que se estima que producen cerca del 20% de la contaminación del agua a nivel mundial. Además de las repercusiones que esto genera en la salud pública de las personas que están en contacto directo con el agua contaminada y las sustancias químicas con las que se procesan los textiles.

Ante los hechos mencionados, es importante considerar que así como hay muchos quienes apoyan la moda fast fashion, de la misma manera, con el transcurrir de los años, se ha levantado un movimiento llamado “Slow Fashion”, que por el contrario de la moda pasajera, promueve la moda sustentable basada en un estilo vintage, el cual trata de concientizar a los consumidores sobre comprar lo que realmente necesitan, no solo por moda y sin tener en cuenta el origen de las prendas, además de las graves problemáticas sociales y ambientales que se esconden detrás de la moda fast fashion.

Finalmente, cabe resaltar que este artículo se escribe con la finalidad de informar y concientizar sobre estos métodos de consumo como el que promueve la moda fast fashion, los cuales se han vuelto insostenibles para el medioambiente y para las personas que buscan y merecen un trabajo en condiciones dignas, con salarios justos y beneficios laborales; y también, pero no menos importantes para los diseñadores y las empresas a los que tratan de imitar.

De esta manera, apoyar la industria textil que trabaja éticamente en el mercado, creando, innovando y cubriendo adecuadamente sus responsabilidades para con sus empleados, sus consumidores y con el ambiente, es fundamental, si se desea que la moda sea en verdad sustentable y valorada en el futuro.